Puerto de Granadilla./ EFE
Puerto de Granadilla./ EFE

Frenazo a la expansión del puerto de Granadilla: ninguna empresa concurre a la obra del muelle por 39,7 millones

La Autoridad Portuaria ha declarado desierta la licitación para completar 543 metros del muelle de Ribera y se ve obligada a iniciar un nuevo expediente

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La gran obra anunciada para culminar el muelle de Ribera del puerto de Granadilla, en Tenerife, no se va a iniciar en el corto plazo. Ninguna empresa se ha presentado a la licitación para ampliar en más de 500 metros el muelle por 39,7 millones de euros, lo que obligará a la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife a tramitar un nuevo expediente de contratación.

La actuación despertó rechazo social cuando fue anunciada por continuar alargando el puerto de Granadilla, que fue objeto de fuertes movilizaciones por su impacto ambiental. Pese a ello, en noviembre de 2025 el Consejo de Administración de Puertos de Tenerife autorizó la licitación para ampliar el muelle en medio kilómetro y, posteriormente, en febrero de 2026, el Consejo de Ministros autorizó la celebración del contrato.

Licitación sin ofertas

La licitación se inició en marzo y estuvo durante más de un mes a la espera de empresas interesadas, pero ninguna se postuló para llevar a cabo las obras.

El objetivo de la licitación era ejecutar el cierre del muelle de Ribera mediante la construcción de un tramo de 543,31 metros de longitud, formado por once cajones de hormigón de 48,25 metros de eslora cimentados a una cota de -18 metros.

Las obras previstas

La obra incluía además dos cierres de hormigón sumergidos de 5,78 metros cada uno, ubicados en los extremos nordeste y suroeste de la infraestructura, así como la habilitación del pavimento de la nueva superficie portuaria, según la documentación de la licitación.

Desde la Autoridad Portuaria se justificaba que la actuación permitiría completar la línea de atraque prevista en el puerto de Granadilla y culminar una parte esencial de su configuración definitiva. Con la ejecución de las obras se podrían finalizar los 1.045 metros del muelle de Ribera, incrementar la capacidad operativa de la instalación y generar posteriormente una explanada anexa de alrededor de 30 hectáreas destinada a actividades logísticas y portuarias.

Infraestructura estratégica

Todo ello bajo el objetivo de atraer nuevos tráficos marítimos, facilitar la implantación de actividades industriales y logísticas vinculadas al puerto y dotar a la instalación de los servicios propios de una infraestructura plenamente operativa. También se contemplaba la incorporación de canalizaciones para telecomunicaciones, abastecimiento de agua, baja tensión, alumbrado y la futura implantación de sistemas OPS de suministro eléctrico a buques atracados.

Que ninguna empresa se haya postulado para ejecutar las obras supone también un retraso para el asentamiento de oportunidades portuarias en la isla. La empresa Tenerife Shipyards aguarda la ampliación del muelle para la construcción de un gran astillero en el puerto de Granadilla. De hecho, estima que el archivo de su propuesta para la construcción del astillero le cuesta a la empresa un mínimo de 115,2 millones de euros al año.

Nuevo expediente

La licitación desierta se da en un contexto en el que desde el sector empresarial ya ha avisado sobre la falta de interés de las empresas en presentarse en determinadas licitaciones por carecer de precios actualizados a la realidad del mercado. Pese a ello, la inversión pública está en una situación de gran impulso de las obras. Pese a que la actuación en el muelle haya quedado desierta, desde la Autoridad Portuaria apuntan que se prevé actualizar los precios y volver a licitar la actuación