Eustasio López, dueño de Lopesan. / AH
Eustasio López, dueño de Lopesan. / AH

Lopesan mueve más de 350 millones entre Meloneras, Madrid y Punta Cana

El grupo de Eustasio López impulsa ampliaciones hoteleras, nuevos resorts y la reapertura del Miguel Ángel mientras reorganiza su estructura de poder y encara meses decisivos para su futuro

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Martín Alonso

Hay compañías que reaccionan al ruido frenando inversiones. Y hay otras que hacen exactamente lo contrario: acelerar. En el caso de Lopesan, las últimas semanas reflejan precisamente eso. Mientras el grupo turístico de Eustasio López González sigue conviviendo con un contexto judicial y reputacional complejo, la maquinaria empresarial de la compañía no se ha detenido. Al contrario. El holding ha activado nuevos proyectos, reorganizado su estructura de poder y reforzado su apuesta por el segmento turístico de lujo tanto en Canarias como fuera del Archipiélago.

El movimiento más profundo no se ha producido en un hotel, sino en los despachos. El pasado 22 de abril, Lopesan culminó una importante reestructuración de su consejo de administración, una operación silenciosa pero significativa dentro de una de las mayores corporaciones privadas de Canarias.

Más peso para la familia 

La nueva estructura concentra ahora el núcleo de decisión en torno al propio Eustasio López y sus hijos Roberto, Francisco y Diego López, que pasan a ocupar el centro del poder societario del grupo. El abogado Aticus Ocaña ejerce como secretario no consejero.

La reorganización llega después de una etapa marcada por fallecimientos, jubilaciones y salidas de históricos vinculados al grupo. Entre ellas destacan la muerte del jurista Andrés Fermoso Labra o la retirada de consejeros como Santiago de Armas, Jaime Pereira, Antonio Rodríguez, Pablo Loreno Martínez o Ignacio Bernaldo de Quirós, entre otros.

Los cambios afectan a cerca de una veintena de sociedades del holding, desde la división hotelera hasta áreas inmobiliarias, patrimoniales y de inversión. El mensaje interno es claro: Lopesan entra en una nueva fase de concentración familiar y preparación generacional.

Meloneras

Al mismo tiempo, el grupo ha seguido dando pasos para consolidar su dominio turístico en el sur de Gran Canaria. El principal foco vuelve a estar en Meloneras, donde Lopesan mantiene algunas de las mayores operaciones privadas previstas en Canarias.

Imagen del proyecto del nuevo hotel Lopesan Family / TYPSA
Imagen del proyecto del nuevo hotel Lopesan Family / TYPSA

La más inmediata es la ampliación del Lopesan Villa del Conde Resort & Thalasso, después de que el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana concediera luz verde al proyecto. La actuación permitirá sumar más de cien nuevas habitaciones al establecimiento mediante una inversión superior a los 16 millones de euros.

La ampliación se ejecutará en una parcela anexa al hotel y elevará la capacidad total del complejo por encima de las 660 habitaciones. El proyecto llevaba años pendiente de desbloqueo administrativo y llegó incluso a recibir la declaración de interés estratégico por parte del Gobierno de Canarias para acelerar su tramitación.

Nuevo hotel

Pero esa actuación es solo una pieza dentro del enorme tablero urbanístico de Meloneras 2A, uno de los sectores más codiciados del sur grancanario y donde permanecían retenidas inversiones privadas valoradas en cientos de millones de euros desde hace más de dos décadas.

En paralelo, Lopesan continúa desarrollando otro de sus proyectos estrella: el futuro Lopesan Meloneras Family, un resort temático de cinco estrellas previsto junto a ExpoMeloneras.

Espacio incluido en el Plan Meloneras 2A / AH
Espacio incluido en el Plan Meloneras 2A / AH

La iniciativa contempla casi un millar de unidades alojativas y un modelo orientado al turismo familiar premium, con espacios comerciales, oficinas, zonas de ocio y un gran parque acuático integrado en el complejo. El proyecto, valorado en torno a 61 millones de euros, aspira a convertirse en uno de los grandes motores de renovación turística de la zona.

Reposicionamiento

La estrategia del grupo no se limita a construir nuevos hoteles. También pasa por elevar el nivel de activos ya consolidados. Ahí encaja la profunda transformación acometida en el Costa Meloneras Resort & Spa, donde Lopesan ha invertido alrededor de 80 millones de euros para reposicionar el establecimiento en el segmento de lujo.

La reforma permitió renovar instalaciones, crear nuevas categorías de habitaciones y reforzar la oferta gastronómica del complejo con conceptos dirigidos al turismo de alto poder adquisitivo.

Todo ello forma parte de un movimiento más amplio: el intento de Lopesan de reforzar su marca en el mercado premium internacional en un momento en el que el turismo de lujo sigue mostrando una fuerte capacidad de crecimiento pese a la incertidumbre económica global.

Madrid

Fuera de Canarias, uno de los proyectos más observados del grupo sigue siendo el hotel Miguel Ángel de Madrid. El histórico inmueble, situado junto al Paseo de la Castellana y cerrado desde 2021, representa el desembarco de Lopesan en el mercado urbano de lujo peninsular.

La compañía adquirió el activo junto a Stoneweg Hospitality y trabaja desde hace meses en su reposicionamiento integral. La reapertura está prevista entre finales de este año y 2027.

Lopesan se expande en Madrid con la compra del emblemático Hotel Miguel Ángel. / AH
Lopesan se expande en Madrid con la compra del emblemático Hotel Miguel Ángel. / AH

La operación tiene una lectura estratégica evidente: diversificar negocio más allá del modelo vacacional canario y ganar presencia en destinos urbanos internacionales.

Hasta ahora, la actividad hotelera del grupo en España estaba prácticamente concentrada en Canarias, donde controla una amplia red de establecimientos bajo marcas como AboraCoralliumIFA o Lopesan.

Punta Cana

El otro gran frente inmediato, previsto para este mismo mes, está en República Dominicana. Allí, Lopesan ultima la segunda fase de su gran complejo turístico en Playa Bávaro, Punta Cana.

La nueva expansión incorporará más de mil habitaciones adicionales mediante tres hoteles diferenciados dentro de un mismo resort de cinco estrellas: uno orientado al cliente premium, otro especializado en público adulto y un tercero enfocado al turismo familiar.

Hotel de Lopesan en Punta Cana (República Dominicana). / AH
Hotel de Lopesan en Punta Cana (República Dominicana). / AH

El proyecto suma una inversión cercana a los 280 millones de euros e incluirá espacios acuáticos, restaurantes temáticos y un centro de convenciones de gran capacidad.

La operación refuerza el peso creciente del Caribe dentro del mapa estratégico de Lopesan y consolida a Punta Cana como uno de los principales polos internacionales del grupo.

Taurito

No todos los movimientos recientes han terminado como esperaba la compañía. El gran revés empresarial de los últimos meses llegó en el concurso de los antiguos activos hoteleros de Santana Cazorla.

Lopesan presentó una oferta para hacerse con varios hoteles de Taurito y con el establecimiento de Las Tirajanas, una operación estratégica para reforzar su influencia en el sur de Gran Canaria. Sin embargo, finalmente el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Las Palmas se inclinó por la propuesta vinculada a Grupo Martinón.

Los trabajadores acusaron a Lopesan de ofrecer seis millones menos que Martinón por Mar Abierto. / AH
Los trabajadores acusaron a Lopesan de ofrecer seis millones menos que Martinón por Mar Abierto. / AH

Aunque la oferta económica de Lopesan era ligeramente superior, el juzgado consideró más sólida la propuesta rival desde el punto de vista operativo y laboral.

La resolución todavía no es firme y el procedimiento continúa abierto a posibles recursos y condiciones de ejecución económica. Pero el episodio dejó una lectura evidente dentro del sector: incluso en un momento de máxima expansión inversora, Lopesan atraviesa una etapa en la que cada movimiento empresarial se analiza bajo una presión mucho mayor que hace apenas unos años.