La asociación de defensa del patrimonio gráfico canario Ínsula Signa retiró este miércoles para rescatarlo y conservarlo el rótulo histórico de la primera librería Lemus en el cruce entre las calles Heraclio Sánchez y La Catedral de La Laguna, que cerró el año pasado en un 2025 funesto para la empresa. También tuvo que cerrar ese año el local de La Trinidad.
El rótulo, que estuvo más de tres décadas en esa localización, "constituye un destacado ejemplo del diseño comercial canario de la segunda mitad del siglo XX", explica la asociación.
Desaparición del comercio tradicional
El rótulo se caracteriza "por sus grandes letras corpóreas verdes y su singular composición", explica Ínsula Signa. Para la asociación, es importante presetrvarlo tras el cierre de la libtería porque "forma parte de la memoria visual de generaciones de laguneros, especialmente vinculadas al ámbito universitario y cultural de la ciudad".
Ínsula Signa destaca !no solo su valor gráfico y tipográfico, sino también su dimensión simbólica como emblema de uno de los espacios históricos de difusión del libro y la cultura escrita en Canarias". La asociación subraya que el rescate de este tipo de elementos resulta "fundamental ante la progresiva desaparición del comercio tradicional y la transformación acelerada del paisaje urbano histórico".
Décadas de actividad
Abierta en 1973, la librería logró a lo largo de las décadas ampliar su actividad a más locales, pero ha tenido que cerrarlos paulatinamente. Actualmente, la empresa familiar continúa operativa en el local de la calle Heraclio Sánchez número 64, pero ya no en el establecimiento original ni en el de La Trinidad.
Jaime Medina, presidente de Ínsula Signa, explica a Atlántico Hoy que, de momento, el rótulo será guardado "en el almacén de la Facultad de Bellas Artes de la ULL", en virtud de un convenio de colaboración la asociación tiene con la universidad.
"Allí estamos acumulando un número cada vez mayor de rótulos emblemáticos en Tenerife: Perfumería Palarea, Casa Peter, Videoclub Scorpio, Discos Sonora, entre otros", explica Medina, que añade que "allí esperan que algún día una institución, pública o privada, se haga consciente de su valor histórico e identitario y financie un espacio expositivo adecuado, que creemos que tendría un gran impacto social y cultural".
Ínsula Signa ha rescatado en los últimos meses más rótulos históricos, como hizo por ejemplo con el de Casa Peter de La Laguna, que cerró su actividad a comienzos de año tras décadas siendo pionera en la preparación de perritos calientes