Javier Lu, propietario del restaurante China de la avenida de Anaga de Santa Cruz de Tenerife./ AH
Javier Lu, propietario del restaurante China de la avenida de Anaga de Santa Cruz de Tenerife./ AH

El restaurante China Anaga reclamará miles de euros de indemnización por pérdidas al ayuntamiento cuando acaben las obras

El restaurante chino calcula que pierde al menos una mesa al día desde que empezaron las obras hace nueve meses y está decidido a recuperar el lucro cesante

Álvaro Oliver González, redactor jefe en Tenerife

El restaurante China de la avenida Anaga de Santa Cruz de Tenerife está anotando cada euro perdido por culpa de las obras de adoquinado frente a su local, con el fin de dirigir una reclamación patrimonial al consistorio, a fin de que indemnice el daño económico causado una vez finalicen los trabajos.

Así lo afirma categóricamente Javier Lu, propietario del restaurante e hijo de su fundador, Juan Lu, quien abrió el China Anaga en el año 1967 convirtiéndolo en el primer restaurante chino de Canarias.

Cierre en junio

Lu está desesperado con las obras, y ha tomado la decisión drástica de cerrar desde el 4 de junio al 4 de julio, como medida de protesta y presión hacia el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. Según denuncia a Atlántico Hoy, lleva desde finales de 2025 con el entorno de su local cercado por las vallas de la obra, lo que hace que los clientes piensen que está cerrado.

Javier Lu asegura que pierde "varios miles de euros al mes" por culpa de una obra "que no se acaba nunca". La principal merma la está sufriendo con los turistas que visitan Santa Cruz, que al no ser clientela fija no saben que el restaurante está abierto. "He contabilizado 270 mesas perdidas de turistas, siendo generoso", denuncia. Según sus cálculos, cada día pierde al menos una mesa de clientes no habituales. 

Responsabilidad patrimonial por lucro cesante

Por eso, cuando termine la obra, Lu hará cuentas y realizará una reclamación patrimonial al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, sin perjuicio de poder acudir a la vía contencioso-administrativa si el consistorio lo desestima. "El ayuntamiento no se ha puesto en contacto conmigo para nada salvo un día que salimos en un medio de comunicación", lamenta el propietario del restaurante.

El cierre previsto para el 4 de junio será el primero que haga el China de forma voluntaria en sus casi 60 años de historia. Sólamente durante la pandemia de la COVID-19, y por causa mayor, existe un precedente de que el primer restaurante chino de Canarias haya echado el cierre.

"La responsabilidad patrimonial por lucro cesante es una cosa que se dilucidará en los tribunales en su debido momento, pero ahora lo más importante es sobrevivir, y no sé cómo lo vamos a hacer", explica a Atlántico Hoy Javier Lu.

Los orígenes

El restaurante China de la avenida Anaga fue fundado por el padre de Javier Lu, que trajo desde China y Taiwan en palés de obra todo el material ornamental del local. "A veces da la sensación de que alguien no quiere que lleguemos a los 60 años abiertos, pero yo a mis hermanos ya se lo dije el día que falleció mi padre: 'Vamos a cuidar este restaurante otros 50 años más por papá' ".

Juan Lu Chai, padre de Javier, llegó a Tenerife desde Taiwan en 1964. Se licenció en Derecho por la Universidad de La Laguna y llegó a ser catedrático, habiendo dado clase a varios cargos y personalidades de la política canaria actual. En el 67, abrió el China, y poco después también abrió el Dragón de Oro, ya cerrado. Hoy en día, su hijo Javier, que también estudió Derecho (aunque en Madrid), lleva las riendas de un negocio familiar que tiene cerca de seis décadas.