Rituales de santería en Santa Cruz: dos gallos decapitados y una pata de cabrito en García Escámez

Junto a los restos de los animales han aparecido trozos de frutas, algo habitual en los rituales de santería

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Dos gallos decapitados y una pata de cabrito pertenecientes a lo que parece un ritual de santería junto a la parroquia de Santa Bárbara, en el barrio de García Escámez en Santa Cruz de Tenerife./ ATLÁNTICO HOY
Dos gallos decapitados y una pata de cabrito pertenecientes a lo que parece un ritual de santería junto a la parroquia de Santa Bárbara, en el barrio de García Escámez en Santa Cruz de Tenerife./ ATLÁNTICO HOY

El barrio santacrucero de García Escámez vuelve a ser noticia por unos gallos, aunque esta vez no por los que se pasaron cinco meses viviendo en sus calles sin dueño. Este viernes, dos gallos han aparecido decapitados en las inmediaciones de la parroquia de Santa Bárbara.

Junto a los cuerpos de los animales, que tenían las patas atadas con un alambre, había restos de fruta -coco, concretamente-. Todo apunta, por similitud a otros sucesos, a que se trata de un caso de santería.

No es la primera vez que aparecen restos de animales cerca de la parroquia de Santa Bárbara. Hace tan sólo una semana, de hecho, apareció una pata de cabrito cortada, todavía con su pelo. Un vecino explica que estaba paseando a su perro y lo sorprendió comiendo algo en el suelo. Se trataba de la pezuña, que había empezado ya a descomponerse y desprendía olor a putrefacción.

Las patas con alambre de uno de los gallos decapitados en lo que parece un ritual de santería; y la pata de un cabrito en el barrio de García Escámez, en Santa Cruz de Tenerife./ ATLÁNTICO HOY
Las patas con alambre de uno de los gallos decapitados en lo que parece un ritual de santería; y la pata de un cabrito en el barrio de García Escámez, en Santa Cruz de Tenerife./ ATLÁNTICO HOY

Otros casos recientes en Tenerife

La santería es una práctica frecuente en Tenerife. Hace tan solo dos meses, algo similar ocurrió en el barrio de El Sobradillo. Una mujer descubrió una bolsa con restos de animales decapitados rodeados, también, de restos de fruta. En aquella ocasión, se trató de una cabra, una tortuga, dos gallos y dos pollitos.

Este mismo mes de mayo, además, la Policía Nacional detuvo a tres personas en La Laguna por realizar ritos de santería con especies protegidas. La detención de estos individuos no se realizó por el sacrificio de los animales, sino por su introducción ilegal en España. Entre las especies con las que traficaban se encontraron murciélagos, aves de origen cubano, cabezas de perro, lobo, mono, cobra o cocodrilo, así como marfil de elefante, colmillos de tigre, dientes de gorila o sapos africanos.

Hasta dos años de prisión

Hasta ahora, el Código Penal castigaba con penas de hasta 18 meses de prisión el sacrificio de animales. No obstante, la última reforma de esta norma recoge que, desde su entrada en vigor, las nuevas penas serán de hasta dos años de cárcel.

La santería es una religión que mezcla el cristianismo con ritos animistas africanos. Se desarrolló en Cuba en el siglo XIX. Las ofrendas a sus dioses suelen incluir fruta, licor, flores y animales sacrificados.