9 de diciembre. Sala de prensa del Gran Canaria Arena. Trece días después de que Atlántico Hoy revelara que el CB Gran Canaria había solicitado un adelanto de 500.000 euros a su propietario, el Cabildo de Gran Canaria, para hacer frente a la tensión de tesorería provocada por los impagos de su patrocinador principal, Aridany Romero —consejero de Deportes de la corporación insular— anunció en un desayuno informativo que la empresa patrocinadora Dreamland, vinculada al Grupo Newport, se había comprometido, vía burofax, a saldar la deuda pendiente. Hoy, más de un mes después, Newport sigue sin pagar.
El compromiso anunciado públicamente no se ha traducido en ningún abono efectivo, y la deuda del patrocinio continúa creciendo. Según ha podido confirmar Atlántico Hoy, Newport adeuda actualmente más de 300.000 euros al CB Gran Canaria, correspondientes a 120.000 euros del ejercicio 2024/2025 y 150.000 euros del curso 2025/2026. Se trata de mensualidades vencidas de un contrato que fija para la presente temporada un patrocinio de 500.000 euros, distribuido en diez pagos mensuales.
Reiterado y sostenido
La falta de pago resulta especialmente significativa porque el acuerdo firmado entre el club y Dreamland Studios Canarias SL establece plazos claros y mecanismos de facturación regulares. Los pagos deben realizarse dentro de los diez primeros días de cada mes, previa presentación de factura por parte del club, un requisito que el Granca ha cumplido. El incumplimiento, por tanto, no es puntual ni administrativo, sino reiterado y sostenido en el tiempo.
El contrato de patrocinio contempla además un crecimiento progresivo de las cantidades comprometidas por Newport en las próximas temporadas, hasta alcanzar los 700.000 euros anuales en los cursos 2027/2028 y 2028/2029. En ese marco, el acuerdo incluye una cláusula que permite al Grupo Newport resolver unilateralmente el contrato antes del 30 de junio de 2026, abonando una penalización de 350.000 euros, lo que le supondría un ahorro millonario respecto a los importes comprometidos a medio plazo. El actual escenario de impagos sitúa esa cláusula en el centro del conflicto.
Impago del Gobierno canario
Mientras el dinero no llega, el impacto en la economía del club es directo. El CB Gran Canaria cerró la temporada 2024/2025 con un déficit cercano a los 200.000 euros, y mantiene un fondo de maniobra negativo superior a los 750.000 euros, lo que limita seriamente su capacidad para afrontar obligaciones a corto plazo. El propio club ha advertido en documentación oficial de que la incertidumbre en el cumplimiento del patrocinio de Dreamland es uno de los principales factores de riesgo de su planificación financiera.

A esta deuda del patrocinador principal se suman otros retrasos relevantes en ingresos públicos y privados, entre ellos más de 225.000 euros pendientes del Gobierno de Canarias y alrededor de 100.000 euros de la ACB en concepto de derechos televisivos, generando una presión constante sobre la tesorería. Este contexto ha obligado al consejo de administración a priorizar pagos esenciales, recurrir a líneas de crédito y solicitar formalmente al Cabildo una financiación adicional de 500.000 euros, cuya tramitación se abordará por la vía de urgencia.
Acciones legales
Pese a los requerimientos fehacientes realizados por el club —incluido el burofax al que aludió el consejero insular—, Newport no ha cumplido su palabra. La continuidad del impago ha llevado al consejo del CB Gran Canaria a considerar agotadas las vías de negociación ordinaria y a preparar el terreno para acciones legales, sin que ello haya alterado, hasta ahora, la posición del patrocinador.
El mensaje interno es claro: el Granca no puede sostener indefinidamente un patrocinio que no se paga. Mientras el equipo compite con normalidad en lo deportivo, la realidad económica dibuja un escenario de fragilidad creciente, en el que el patrocinador principal sigue sin cumplir y el club se ve obligado a apoyarse en su propietario institucional para garantizar su estabilidad. A día de hoy, la única certeza es que Newport sigue sin pagar.

