El Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana ha colocado en la recta final administrativa una de las modificaciones urbanísticas más controvertidas de los últimos años en el sur de Gran Canaria. El pleno municipal convocado para este jueves, 1 de octubre, someterá a aprobación definitiva el cambio del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Lomo de las Cuatro Matas, el núcleo de suelo rústico donde la familia del primer teniente de alcalde y concejal de Urbanismo, Alejandro Marichal, posee varias propiedades.
El asunto aparece expresamente incluido en el orden del día firmado este lunes por el alcalde, Marco Aurelio Pérez. El punto 4.5 propone la “aprobación definitiva de la modificación menor del Plan General de Ordenación Urbana de San Bartolomé de Tirajana, asentamiento rural Lomo Cuatro Matas”. Justo después, el pleno abordará también la aprobación definitiva de la modificación correspondiente al asentamiento agrícola de Lomo Los Azules.
El movimiento supone un salto importante en la tramitación. Apenas tres semanas antes, el expediente de Cuatro Matas continuaba pendiente de un pronunciamiento del Cabildo de Gran Canaria después de haber recibido anteriormente reparos de la institución insular. El pasado 9 de septiembre, Atlántico Hoy informó de que Urbanismo esperaba todavía ese dictamen para determinar la compatibilidad del proyecto con el planeamiento insular.
Las propiedades
Lomo de las Cuatro Matas, también conocido como Lomo la Presa o Calderín, no es un expediente urbanístico cualquiera para el gobierno municipal. Allí se encuentran propiedades pertenecientes al padre y a los hermanos de Alejandro Marichal, responsable político de Urbanismo y primer teniente de alcalde por Coalición Canaria.
Atlántico Hoy reveló el pasado mes de mayo que la familia del concejal dispone de al menos tres fincas en este ámbito. Entre ellas se encuentra una vivienda levantada por uno de sus hermanos que cuenta con una sentencia firme de demolición. El procedimiento para modificar el planeamiento afecta a un núcleo mucho mayor y fue promovido a instancias de una plataforma que representa a centenares de propietarios, no por la familia del edil.
Al margen
La aprobación inicial se produjo el 14 de noviembre de 2023. Marichal no participó en aquella votación. Ese día, la alcaldía asumió temporalmente sus competencias urbanísticas para tramitar el expediente y el concejal se ausentó cuando el pleno abordó Cuatro Matas. La propuesta salió adelante por unanimidad de los 23 miembros de la corporación presentes.
No era la primera vez que ocurría. Marichal tampoco intervino en octubre de 2021 en otra votación relacionada con la ordenación de este mismo ámbito, cuando se tramitó su declaración ambiental.
Dos condenas
El elemento que convierte el expediente en especialmente delicado es la situación judicial de una de las propiedades familiares. El hermano del concejal fue condenado en 2019 por construir sin licencia ni calificación territorial un complejo residencial sobre suelo rústico protegido.
La actuación incluía una vivienda de unos 250 metros cuadrados, piscina, aljibe, muros, caminos y otras construcciones. La sentencia impuso dos años de prisión, una multa de 3.600 euros y la obligación de demoler las obras y restaurar el terreno.
El derribo no se ejecutó. El caso regresó a los tribunales después de que se realizaran nuevas actuaciones en la finca. Una segunda sentencia, fechada el 17 de octubre de 2024 y posteriormente ratificada por la Audiencia Provincial de Las Palmas, volvió a condenar al hermano de Marichal.

Más instalaciones
La Justicia constató que, lejos de ejecutar completamente la primera demolición, se habían incorporado nuevas instalaciones a la propiedad, entre ellas una cancha de césped para jugar al fútbol, construcciones de madera, caminos, una zona para animales y una pérgola para vehículos.
El Juzgado de lo Penal número 4 de Las Palmas de Gran Canaria concedió entonces un plazo de 18 meses para ejecutar las demoliciones correspondientes a esas obras. La modificación del planeamiento y las obligaciones derivadas de las sentencias son planos jurídicos distintos: la aprobación de una nueva ordenación urbanística no supone por sí misma dejar sin efecto una resolución judicial firme.
Advertencias en el expediente
La tramitación de Cuatro Matas ya había generado además advertencias dentro del propio Ayuntamiento. Atlántico Hoy publicó en mayo que un funcionario municipal comunicó en septiembre de 2023 a Marichal y a otros responsables del área la existencia de incidencias relacionadas con los requerimientos efectuados por el Juzgado de lo Penal número 4 para ejecutar la primera sentencia contra su hermano.
El técnico había recibido el encargo de informar sobre la modificación menor del Plan General que posteriormente llegaría al pleno. Durante la revisión detectó requerimientos judiciales que, según el oficio analizado por este periódico, no constaban respondidos dentro del expediente administrativo y reclamó que se subsanara la documentación.
Pese a esos antecedentes, el procedimiento urbanístico continuó su recorrido.
De los reparos al pleno
Cuatro Matas y Lomo Los Azules han seguido durante años caminos paralelos. Ambos núcleos crecieron sobre suelo rústico al margen del planeamiento y sus propietarios impulsaron modificaciones del PGOU para obtener una ordenación que reconozca la realidad residencial consolidada.
El pleno comenzará a las nueve de la mañana en las Casas Consistoriales. Allí volverá a decidirse el futuro urbanístico de un núcleo con decenas de familias afectadas, pero también con un ingrediente que ha acompañado al expediente desde su origen: entre las viviendas cuya situación pretende encauzar el nuevo planeamiento se encuentran las propiedades de la familia del concejal que dirige el Urbanismo municipal.
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