Hay proyectos urbanos que se ganan en un concurso internacional de arquitectura y otros que empiezan realmente después, cuando aterrizan en la compleja realidad viaria y administrativa de una ciudad. El futuro Paseo Guiniguada de la Cultura y las Artes Canarias, la gran operación impulsada por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para transformar la desembocadura del barranco entre Triana y Vegueta, parece haber entrado ya en esa segunda fase.
La semana pasada, según ha podido saber Atlántico Hoy, técnicos del área de Urbanismo del Ayuntamiento y de la Consejería de Obras Públicas del Gobierno de Canarias mantuvieron una reunión centrada en el encaje del proyecto ganador del concurso de ideas del Guiniguada, la propuesta AWA.
Arquitectura y movilidad
El encuentro giró alrededor de una cuestión fundamental: cómo compatibilizar el futuro paseo urbano ideado para la desembocadura del barranco con el mantenimiento de los flujos de tráfico que actualmente soporta la GC-5, la vía autonómica que atraviesa el Guiniguada.
Porque el principal problema del proyecto no es únicamente arquitectónico o paisajístico. Es, sobre todo, de movilidad.
La GC-5 funciona actualmente como una vía complementaria de alivio del tráfico asociado a los túneles de San José, canalizando parte de los movimientos de entrada y salida de vehículos entre la GC-1, la Circunvalación y la zona alta de la ciudad, especialmente en dirección a Tafira.
Y ahí aparece el gran reto técnico del proyecto AWA.
Condiciones previas
Antes incluso de que el Ayuntamiento sacara a licitación el concurso internacional de ideas, el Gobierno de Canarias ya había trasladado al consistorio varias condiciones sobre cómo debía abordarse cualquier actuación sobre esa infraestructura autonómica. Entre ellas figuraban dos especialmente sensibles: mantener cuatro carriles de circulación—dos en cada sentido— y evitar actuaciones que afectaran a las galerías e infraestructuras existentes bajo la carretera.
Sin embargo, el diseño ganador no encaja plenamente con esas premisas iniciales.

Según las fuentes consultadas por este periódico, desde la Consejería de Obras Públicas se trasladó al Ayuntamiento que, si quiere conservar la filosofía del proyecto AWA y liberar de tráfico el entorno comprendido entre el Rectorado de la ULPGC y el Teatro Pérez Galdós, deberá encontrar una solución alternativa para absorber parte de la circulación que actualmente discurre por la GC-5.
Nuevas fórmulas
Eso obliga ahora al Ayuntamiento a estudiar nuevas fórmulas de redistribución del tráfico. Entre las posibilidades que sobrevuelan el debate técnico aparece la opción de derivar parte de los vehículos que suben y bajan hacia Tafira por ejes como Primero de Mayo y Bernardino Correa Viera, aunque las fuentes consultadas subrayan que no existe todavía una propuesta cerrada y que el consistorio deberá proyectar o diseñar una alternativa capaz de mantener el equilibrio de movilidad en toda la zona.
El trasfondo del asunto no es menor. Desde el punto de vista administrativo, la actuación proyectada se desarrolla sobre una carretera de titularidad autonómica y sobre un espacio integrado dentro del dominio público hidráulico, lo que obliga a obtener autorizaciones tanto de la Consejería de Obras Públicas como del Consejo Insular de Aguas de Gran Canaria.
Permiso autonómico
En este punto existen además versiones diferentes entre ambas administraciones. Fuentes del Gobierno de Canarias sostienen que el Ayuntamiento no habría instado uno de los trámites necesarios vinculados a la autorización autonómica. El Ayuntamiento, por su parte, mantiene que esa solicitud sí fue remitida y que el Ejecutivo regional todavía no ha emitido respuesta.
Todo ello sucede además en un contexto de creciente debate alrededor del propio concurso del Guiniguada. En las últimas semanas, el Colegio Oficial de Arquitectos de Gran Canaria (COAGC) reclamó formalmente acceso a las actas y a los informes de valoración del jurado.
El Ayuntamiento terminó concediendo un acceso parcial a la documentación, pero rechazó entregar el informe completo de puntuaciones alegando el carácter confidencial recogido en las bases del concurso.
Actas del jurado
Ese episodio llegó después de que el despacho Portela Architects, participante en el proceso, presentara una demanda en Fiscalía tras el fallo del certamen. Aunque la Justicia rechazó el recurso planteado por el estudio, la resolución dejó abierta la vía contencioso-administrativa.
Mientras tanto, el proyecto con el que el Ayuntamiento aspira a redefinir uno de los espacios más simbólicos de la capital sigue avanzando entre informes, recursos y negociaciones técnicas sobre una pregunta que empieza a condicionar toda la actuación: cómo transformar la desembocadura del Guiniguada en un gran paseo urbano sin romper el delicado equilibrio de tráfico de uno de los accesos más sensibles de Las Palmas de Gran Canaria.


