A apenas unas semanas de que se cumpla el plazo dado por la Autoridad Portuaria de Tenerife para encontrar a algún interesado en dar uso y rentabilidad al silo de Santa Cruz o, por el contrario, ser demolido, se ha pronunciado el Gobierno de Canarias, formulando un llamamiento al Ministerio de Cultura para evitar la demolición del histórico inmueble.
El Ejecutivo autonómico advierte de un “daño inminente e irreversible” sobre un edificio singular, el único de su tipo que se conserva en España, y pide al Estado actuar antes de que sea demasiado tarde.
Testigo de la historia
El antiguo silo de grano, considerado del tipo “P”, sobresale entre las infraestructuras portuarias como un vestigio de la memoria industrial del siglo XX. Más que cemento y acero, el edificio encierra décadas de historia vinculadas al desarrollo económico y marítimo del Archipiélago.
En la actualidad, sin embargo, se enfrenta a una licitación pública que ronda 1,5 millones de euros destinada a su demolición por parte de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife.

Medidas cautelares
Desde la Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural, el Ejecutivo regional advierte de que el procedimiento se encuentra ya en fase avanzada, lo que podría conducir pronto a la adjudicación y posterior inicio de las obras.
Por ello, el Gobierno canario solicita al Ministerio la adopción de medidas cautelares que frenen el proceso, la apertura de un diálogo con Puertos del Estado y la valoración de iniciar su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC).
Bien único
“Estamos ante un bien único en España, de especial valor arquitectónico, tecnológico y simbólico”, subraya, recordando que el silo forma parte de la Red Nacional de Silos y Graneros desarrollada en la posguerra y constituye una pieza excepcional dentro del patrimonio industrial del país.
El Ejecutivo regional señala que la competencia directa de protección recae sobre la Administración General del Estado, al estar el inmueble ubicado en dominio público portuario, lo que limita el margen de actuación del Gobierno canario. Aun así, distintas instituciones del Archipiélago se han pronunciado a favor de su conservación.
Respaldos
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha respaldado su protección por su “gran relevancia histórica y cultural”, mientras el Cabildo de Tenerife ha reclamado la elaboración de un estudio técnico previo a cualquier intervención, ofreciendo su colaboración.
También el Colegio de Arquitectos de Tenerife, La Gomera y El Hierro ha aportado propuestas para rehabilitar y dar nuevos usos al inmueble, sin renunciar a su función dentro del entorno portuario.
Piden la intervención del Estado
Más allá de los informes técnicos, en el fondo de este debate sobresale la memoria colectiva. El silo ha sido durante décadas una referencia visible del paisaje urbano y marítimo de Santa Cruz, un símbolo que conecta la ciudad moderna con su pasado industrial. Su posible desaparición reabre la conversación sobre cómo conciliar progreso y conservación, utilidad y valor histórico.
El Gobierno de Canarias insiste en su petición en que la intervención del Estado resulta imprescindible para salvar un elemento único del patrimonio cultural e industrial del Archipiélago.