Hasta pronto al zumo de aguacate del Viva María

La carestía de la fruta tropical impulsa a locales de restauración a tomar distintas estrategias para afrontar la crisis de precios ante los gustos de sus clientes

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Zumo natural de aguacate del Viva María / VIVA MARÍA
Zumo natural de aguacate del Viva María / VIVA MARÍA

El aguacate sigue por las nubes y no da tregua a los ciudadanos que quieren contar en su dieta con este producto. Aunque sea fuera de temporada. Sin embargo, más allá de ellos, los locales de restauración tratan de regatear unos precios que amenazan sus cuentas.

Así, varias son las estrategias que los negocios han afrontado para superar la crisis del precio del aguacate, así como el resto de productos al alza.

Quitar productos y limitar compra

Es el caso del popular Viva María en Santa Cruz de Tenerife, donde la fruta tropical es protagonista en su carta. En este sentido, han tomado la decisión de retirar provisionalmente de la carta sus populares batidos de aguacate hasta nuevo aviso. O mejor dicho, hasta que caiga el precio de la materia prima.

No obstante, sí que mantienen sus productos estrella en la parte de comida, como los croissants y los bocadillos con el aguacate como producto principal.

Según han compartido a Atlántico Hoy, lo que sí han hecho es comprar menos cantidad de aguacates y a la hora de preparar el producto se han visto en la obligación que reducir un poco la cantidad que incluyen los platos con el fin de no tener que subir los precios de los platos.

Además, agregan que la carestía del aceite, las papas y las naranjas también les está pasando algo de factura.

Eliminar platos

Otra estrategia más drástica es la que han tomado algunos restaurantes, como el restaurante Bejeque, en La Laguna. En este contexto, la decisión ha sido tan tajante como quitar los platos de la carta que lleven aguacate. O si no, modificarlo. “Es que no se puede”, reconoció uno de los trabajadores a este medio a la hora de servir.

También nos podemos encontrar con la posibilidad de que, según que platos, suban los precios en la carta. Es lo que ocurre con la arepera Doris, en Santa Cruz. “Tampoco nos quisimos ir mucho por el bien de los clientes, hubo que buscar el equilibrio”, reconocen los encargados contextualizando que han tenido que subir un euro las arepas que contienen aguacate.

“Cada día cambia el precio del aguacate. Un día 10, otro 15, otro 12. Es una montaña rusa y nunca sabes”, suspiran. Además, han compartido que han apagado la máquina expendedora de hacer zumos, pues sí han paralizado la compra de naranjas ante su disparado precio.

Alternativas al aguacate

Otro lugar con solera en la capital es la cafetería El Águila, lugar de encuentro de desayunos y aperitivos donde el aguacate aquí está a la orden del día. En este caso, la estrategia utilizada, para no tener que subir los precios, es la de usar “alternativas” al aguacate.

“Para no perder los clientes que quieren la típica pulga de queso y aguacate hemos traído guacamole ya preparado en pasta, que sale más económico”, explica uno de sus responsables.  “Tengo una ensalada que lleva aguacate y si la piden le decimos que no es posible y le damos alternativas, como un trozo de ventresca o algo así”, añade.

Además, destaca que “todo el aguacate que viene ahora mismo está verde y hay riesgo de que cuando madure lo haga duro, lo haga mal… Que no sea de calidad”. Asimismo, agrega que, respecto a la papa, no realizan la misma estrategia y lo que han tenido que hace es “reducir un poco las cantidades”.

Seguir igual

A pesar de todo, está la estrategia de no hacer nada. Es el caso consultado por este medio a uno de los locales de Natural Wok Sushi. Siendo el aguacate un ingrediente principal en las producciones de esta popular comida japonesa, han compartido a este medio que han mantenido los precios y las cantidades, reconociendo que significan pérdidas, “pero que no son importantes".