Agoney Melián, secretario de organización de la Confederación Española de Asociaciones de Jóvenes Empresarios (CEAJE). /Cedida

Agoney Melián

Secretario de organización de la Confederación Española de Asociaciones de Jóvenes Empresarios (CEAJE)

Imagen de un grupo de amigos. / CANVA

La última vez que te vi

"La vida, que para tantas cosas parece excesiva, para esto resulta brutalmente discreta. Se lleva momentos enteros sin hacer ruido. Y uno sigue caminando"

Imagen alusiva al autocuidado. / CANVA

El jardín que también me estaba arreglando por dentro

"Yo no sé si a todo el mundo le pasa, pero a mí la casa me habla mucho de cómo estoy. Cuando estoy bien, cuido los detalles. Me fijo en la luz, en el orden, en el olor, en las flores secas que hay que quitar o en el cojín que habría que cambiar de sitio"

Imagen de un león. / CANVA

El león, las hienas, los buitres y las ratas

"En la sabana hay una ley antigua que nadie escribe, pero que todos reconocen en cuanto la observan durante un rato. No está en los libros de biología ni en los manuales de liderazgo, pero funciona con una precisión casi matemática"

El secretario de organización de CEAJE, Agoney Melián. / CEDIDA

Odio ser esa clase de persona

Hay días en los que imagino que la vida debe de ser más ligera para quienes han aprendido a mirar sin detenerse, a escuchar sin involucrarse y a despedirse sin dejar parte de sí en cada sitio

El secretario de organización de CEAJE, Agoney Melián. / CEDIDA

Estar en los momentos importantes

Hay días que no se olvidan, aunque desde fuera parezcan un martes más. No llevan confeti, no salen en las fotos de las redes, nadie los apunta en el calendario salvo tú

El secretario de organización de CEAJE, Agoney Melián. / CEDIDA

Cuando el suelo tiembla

Porque a veces el suelo tiembla. Tiembla en la vida y tiembla en las empresas, tiembla en los proyectos, en los amores, en las convicciones

El secretario de organización de CEAJE, Agoney Melián. /CEDIDA

Para que las cosas sucedan

No es una frase. No es un eslogan. No es una ocurrencia para poner en una camiseta, ni un claim para adornar un PowerPoint. “Para que las cosas sucedan” es, para quienes estuvimos ahí desde el principio, una promesa íntima